Procedencia: Sexo: Registrado: 18 septiembre 2009
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Lun, 21 Sep 2009 11:52 AM
En la siguiente dirección se recogen firmas para que en Madrid se le conceda una calle a D. Blas de Lezo, héroe español olvidado como tantos pese a los grandes servicios prestados, y que fue artífice de la más humillante derrota de la invencible británica.
www.firmasonline.com/1firmas/camp1.asp?C=1252
El Almirante D. Blas de Lezo y Olavarrieta (1688-1741)
Nació en Pasajes (Guipúzcoa).
Perdió la pierna izquierda por una bala de cañon, mostrando en el terrible trance tal sangre fría que admiró al mismo Almirante. Su intrepidez y serenidad en el combate fue premiado con el ascenso a alférez de navío y luego a teniente de navío.
Participó en la defensa del castillo de Santa Catalina en Tolón donde perdió el ojo izquierdo.
En 1713 fue ascendido a Capitán de navío,
y un año más tarde fue destinado al segundo sitio de Barcelona donde perdió el brazo derecho.
En 1734 el Rey premió sus servicios promoviéndolo a General de la Armada. En 1737 regresó a América con los navios Fuerte y Conquistador y fue nombrado Comandante General de Cartagena de Indias, plaza que defendió de los embates del almirante inglés Sir Edward Vernon.
El 13 de Marzo de 1741 apareció por "Punta Canoa", poniendo en vilo la ciudad de Cartagena, la mayor flota de guerra que jamás surcara los mares hasta el desembarco de Normandía: 2000 cañones dispuestos en 186 barcos, entre navíos de guerra, fragatas, brulotes y buques de transporte. La flota, muy superior a la Invencible de Felipe II que sólo disponía de 126 navíos, está dirigida por el almirante Sir Edward Vernon y transporta 23.600 combatientes entre marinos, soldados y esclavos negros macheteros de Jamaica. En la expedición vienen 4.000 reclutas de Virginia bajo las órdenes de Lawrence Washington, medio hermano del futuro libertador George.
Las defensas de Cartagena no pasaban, en cambio, de 3.000 hombres entre tropa regular, milicianos, 600 indios flecheros traídos del interior más la marinería y tropa de desembarco de los seis únicos navíos de guerra de los que dispone la ciudad: el Galicia que era la nave Capitana, el San Felipe, el San Carlos, el Africa, el Dragón y el Conquistador.
Vernon despliega la flota bloqueando la entrada al puerto, y tras silenciar las baterías de "Chamba", "San Felipe" y "Santiago" desembarca tropas y artillería. Es tan impresionante el despliegue de barcos en el horizonte que algunos vecinos consideran la situación perdida y procuran ponerse a salvo. Vernon ordena un cañoneo incesante que durará 16 días y noches al castillo de San Luis de Bocachica con un promedio de "62 grandes disparos por hora".
Vernon entró entonces triunfante en la bahía con su buque Almirante con las banderas desplegadas y el estandarte de General en Jefe escoltado por dos fragatas y un paquebote, y dando la batalla por ganada despachó un correo a Jamaica e Inglaterra con tan fausta noticia. Tras ello ordena el desembarco masivo de artilleria y cañonear el Castillo de San Felipe desde mar y tierra con el fin de ablandar la resistencia final.
La defensa está formada por sólo 600 hombres bajo el mando de Lezo y Des Naux. Éste ya había resistido en Bocachica e iba a batirse de nuevo contra el empuje inglés hacia la fortaleza de San Felipe.
La defensa fue numantina y la batalla violenta. Al fin Vernon resuelve que la infantería tomará fácilmente la fortaleza pues se encuentra con daños considerables. La noche del 19 al 20 de abril se dan los hechos decisivos, los atacantes al mando del General Woork avanzan entre sombras en tres columnas de granaderos y varías compañías de soldados, además de los esclavos macheteros jamaicanos que van en vanguardía. Su progresión es lenta por el pesado equipo de guerra que transportan y por el fuego de fusilería desde las trincheras y lo alto de la fortaleza. El avance se frena ante las murallas ya que por imprevisión la longitud de las escalas para salvar el foso resultan cortas y los atacantes quedan aturdidos al no disponer de fajinas y materiales para facilitar la aproximación al fuerte. Los defensores arrecian en su fuego nutrido y certero desde lo alto, lo que origina una mortalidad espantosa.
La salida de los españoles que cargan a bayoneta calada provoca la huida desordenada de los asaltantes que pierden cientos de hombres y todos sus pertrechos.
El bombardeó inglés prosigue desde el mar 30 días más sin un objetivo claro, pero el cólera y el escorbuto comienzan a provocar decenas de muertos que flotan en la bahía lo que hace la situación desesperada.
Vernon, altivo y malgeniado, recrimina al parsimonioso General Wentworth, Jefe Supremo de las tropas de desembarco, por el ignominioso fracaso y las desavenencias llegan a un punto insostenible. Al fin el Alto Mando inglés ordena la retirada, lo que se realiza de forma lenta y sin cesar de cañonear la ciudad hasta que "no quedó ninguna vela inglesa". Los últimos veleros parten el 20 de Mayo, pero los ingleses han de incendiar cinco de ellos por falta de tripulación. En el regreso a Jamaica hunden otro y cada barco parece un hospital.
Mientras en Inglaterra se supone como cierta la victoria con arrogancia y orgullosa satisfacción. Aún se desconoce el infausto final y se acuñan medallas conmemorativas mostrando a Lezo arrodillado ante Vernon entregándole la espada con la inscripción "el orgullo español humillado por Vernon". En ellas el vencido aparece con dos piernas, dos ojos y dos brazos para obviar que es un hombre lisiado. En el reverso había seis navios y un puerto, y alrededor la inscripción: quien tomo Portobelo con solo seis naviós, Noviembre de 1939. Éstas medallas, de las que se conservan algunas todavía, fueron motivo de burla durante mucho tiempo por parte de los enemigos de Inglaterra, "debiendo ser en sus autores tanta mayor la vergüenza cuanto fue mayor su ligereza y arrogancia".
Semanas después Lezo malherido y extenuado por la batalla se hunde en las tinieblas del olvido. Sus últimos momentos se enmarcan dentro de la ingratitud y la amnesia de un camastro en algún hospital de Cartagena. Su cuerpo cercenado se deposita sin honores y se ignora donde esta enterrado.
Así fue la vida de alguien al que algunos llamaban "medio hombre" pero que valía por miles de ellos. Creo que el homenaje es justo y obligado.
Por cierto, para la celebración del aniversario de Gibraltar por los ingleses nosotros, si os acordáis, también participamos con una fragata...
La más moderna que tiene España..... el nombre de esa fragata era:
BLAS DE LEZO
Dio igual, ningún inglés sabe quien es porque ellos lo borraron de sus anales de la historia, pero lo peor es que nosotros hicimos lo mismo.
_________________ ¡Gaula, Gaula, que aquí es Amadís! (Amadís de Gaula)
Que donde la discreción
Suele ser menospreciada
Enmendar puede la espada
Lo que falta la razón. (Las Cuatrocientas del Almirante)
Procedencia: Sexo: Registrado: 08 julio 2008
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Publicado:
Jue, 08 Oct 2009 12:23 PM
No sé, yo habría firmado, que para eso Blas de Lezo es del pueblo de al lado del mío. Menuda historia la suya.
Pero me da un poco de corte intentar hacer presión para que cambien algo en Madrid. A lo mejor es anticonstitucional.
En mi pueblo sí tiene una calle, muy céntrica y con mucha marcha en su tiempo (bueno, el que tenía mucha marcha en aquel tiempo era yo)
Procedencia: Sexo: Registrado: 18 septiembre 2009
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Publicado:
Vie, 09 Oct 2009 9:42 AM
No te preocupes, formular una solicitud a un Ayuntamiento es algo perfectamente legal (salvo que les amenazes con que en caso contrario dispararás los cañones y tomarás al abordaje la casa consistorial tirando por la borda a todo aquel que se resista y pidiendo rescate por las damiselas que allí encuentres )
Luego, a celebrarlo con una botella de ron
Un saludo
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Ubicación: San Sebastián
Publicado:
Vie, 06 Nov 2009 11:00 AM
BBC Mundo escribió:
El día en que España acabó con los británicos
Juanjo Robledo
Madrid
Tres siglos después de la derrota más grande y menos conocida del imperio británico, un grupo de ingenieros españoles aterrizan en Cartagena de Indias, Colombia, para cumplir con la última voluntad del hombre que logró tal hazaña: el comandante Blas de Lezo, conocido como Medio hombre porque era manco, tuerto y tenía una pierna de palo.
Esta tarde, en una de las murallas de la ciudad, pondrán una placa que reza: “Aquí España derrotó a Inglaterra y sus colonias”. “Con sólo 3.000 hombres y su ingenio, Lezo derrotó una armada de unos 25.000 hombres, más 4.000 hombres traídos de Virginia por el medio hermano de George Washington.
Sin embargo, la historia se olvidó de él. En su testamento pedía que un grupo de españoles pusiera una placa para no olvidar aquella victoria. A eso hemos venido”, comenta a BBC Mundo Javier Rodríguez Zunzarren, decano del Colegio de Ingenieros Industriales de Valencia y artífice de esta “misión histórica”.
El ataque inglés (14 de marzo de 1741) tenía como fin partir las colonias españolas y, de haberlo conseguido, seguramente hoy buena parte de Suramérica hablaría inglés y no español.
"El almirante Edward Verton reunió la flota más grande de la historia (186 navíos, 60 navíos más que la Armada Invencible de Felipe II), sólo superada por el desembarco en Normandía en la Segunda Guerra Mundial.
Los ingleses acuñaron monedas celebrando la victoria antes de la batalla", explica a BBC Mundo el historiador y periodista Fernando Díaz Villanueva.
Allí les esperaba Blas de Lezo, un marino cosido de cicatrices, una leyenda de los mares que atemorizaba a los ingleses.
Oriundo de un pequeño pueblo vasco, Pasajes, Medio hombre había dejado su propia carne en sendas batallas contra Inglaterra desde que tenía 12 años, en la Guerra de Sucesión, cuando él mismo se amputó la pierna después de que un cañonazo se la destrozara. Luego vendrían varias cuchilladas, el muñón de su mano derecha y una esquirla que le reventó un ojo.
"Era Medio hombre pero era muy buen estratega. A las balas de cañón les ataba una cadena para luego abordar los barcos", comenta a BBC Mundo, Federico Vidal, otro de los ingenieros que ha cruzado el charco para conocer el escenario de la batalla.
Entre el calor húmedo y los enjambres de vendedores ambulantes que les persiguen, el grupo español recorre una ciudad muy diferente a la de Blas de Lezo. La Cartagena del siglo XVIII era un puerto cosmopolita, abigarrado de palacetes e iglesias y con una serie de defensas estratégicas que la convertían en la plaza mejor fortificada de América. Entre ellas el pétreo e inexpugnable Castillo de San Felipe delante del cual hoy se alza la solitaria estatua de Lezo.
"Blas de Lezo ordenó que cavaran una zanja alrededor del castillo. Así las escaleras de los ingleses se quedarían cortas y la artillería podría aprovechar para atacarles", agrega Vidal.
A esas alturas de la batalla, Cartagena era una gran humareda por los cañonazos de Vernon. Sitiada y sin alimentos se esperaba lo peor. Sin embargo, el plan de Lezo empezaba a dar resultados. Un ejército de harapientos y famélicos estaba doblegando a la armada inglesa.
La peste, que crecía entre las montañas de cadáveres y el pegajoso sol del Caribe, se encargaría del resto.
Prohibido hablar de la derrota
A pesar del desproporcionado combate, la batalla y Blas de Lezo han sido diluidos por la historia.
"Fue tan humillante la derrota inglesa que el rey Jorge II prohibió hablar de ella o que se escribieran crónicas alusivas al hecho, como si nunca hubiese ocurrido. A ello hay que sumarle que en los siglos posteriores tampoco se le dio trascendencia en España porque suponía reivindicar el nacionalismo español", comenta Díaz.
Quizás eso explique que casi tres siglos después un grupo de españoles quiera cumplir la voluntad de Lezo.
"Es increíble que esta historia no se conozca más. Lo primero que ves en Trafalgar Square en Londres son los leones que se hicieron con el hierro fundido de la Armada Invencible española. En el caso de Lezo no hay nada de tal envergadura que conmemore la victoria", señala a BBC Mundo el también ingeniero y presidente de la Fundación Invate, Javier Turégano Gómez.
Mientras los ingenieros recorren los puntos cardinales de Cartagena de Indias, también se asoman a la realidad de la ciudad.
"Es mi primera vez en Latinoamérica y me han sorprendido las desigualdades. De un lado una ciudad antigua preciosa y por el otro la pobreza. La gente, sin embargo, es muy alegre y el país tiene muchas posibilidades pero hay mucho por hacer", murmura Vidal. El viaje le ha llevado a su propia idea del Nuevo Mundo, al Caribe sembrado de historias de tesoros, piratas y de hombres contundentes como Lezo.
Al poco tiempo de la batalla, Blas de Lezo murió asfixiado por la peste. Pocas personas asistieron a su entierro porque el Virrey de la ciudad lo prohibió. Nunca estuvo de acuerdo con sus estrategias y sus métodos.
Su victoria y su existencia parecían conjuradas por un maleficio pero su leyenda se ha ido abriendo paso como una hiedra entre los siglos. Algunos guías turísticos cartageneros suelen subrayar que cuando el almirante Vernon se alejaba de la bahía con su armada destrozada le gritaba al viento una frase: "God damn you, Lezo! (¡Que Dios te maldiga Lezo!)".
Procedencia: Sexo: Registrado: 09 julio 2008
Mensajes: 70
Publicado:
Dom, 10 Ene 2010 8:46 PM
Hay tanto heroe olvidado en este país ... que lástima!
La historia de Blas de Lezo la conocía, pero hay más Urdaneta, Carquizano, etc solo por poner unos ejemplos.
Un saludo compañeros
Procedencia: Sexo: Registrado: 16 agosto 2010
Mensajes: 8
Publicado:
Lun, 16 Ago 2010 1:10 PM
Hola frioacero, la historia de este personaje me ha conmovido. Sin duda alguna este hombre fue un HÉROE. Coincido también con la opinión de DE LA VEGA, ciertamente hubieron mas héroes en este país que lucharon contra invasores que quisieron conquistar nuestras tierras. Personajes ya.... para muchos olvidados.
Por eso me gustaría escribir sus nombres o apodos, y recordarlos, y de alguna manera, hacerles un homenaje a estos hombres que desafiaron al inquisidor francés a base de emboscadas y empuñando en sus manos trabucos y navajas, siempre acompañados de sus nobles caballos. A estos hombres les llamaban BANDOLEROS.
Ahí van algunos de sus nombres: JUAN LEÓN, (de este personaje se editaron sus grandes hazañas). JOSE MARIA HINOJOSA, alias el TEMPRANILLO: quizás uno de los mas populares y conocidos, saqueaba las formaciones francesas. DIEGO CORRIENTES, un semblante firme, serio contrabandista de armamento. PASOS LARGOS: cuentan los lugareños de donde él nació que algunas veces aún se siguen escuchando las herraduras de su caballo paseando entre el silencio de la madrugada; TRAGABUCHES mezclado entre la alta aristocracia, proporcionando siempre ayuda a los pobres. EL BARQUERO DE CANTILLANA, utilizado para la novela de Curro Jimenez, contribulló en muchas guerrillas contra los franceses. Estos hombres también fueron héroes en otros tiempos, esto ha sido un homenaje hacia estos olvidados, estén donde estén.
Imaginaos la cantidad de películas que se podrían hacer con la ayuda de todas estas historias y que el mundo conociera miles de hazañas españolas. Señores, estemos orgullosos de haber nacido en tierra de VALIENTES que a lo largo de la historia de el mundo ha tenido este país, cuando no son los americanos son los japos y cuando no, nos meten los piratas británicos. NOSOTROS TAMBIÉN HEMOS TENIDO CORSARIOS MUY TEMIDOS, ¿qué HISTORIA tienen ellos que supere a la nuestra?
Señor frioacero su historia de LEZO me ha incitado a escribir todo esto, creo que tenemos algo en común, al igual que usted señor DE LA VEGA, y creo que lo común es que nos sentimos identificados con todos estos personajes, llevamos algo de ellos dentro de nosotros, no se si vosotros opinareis lo mismo. UN CORDIAL SALUDO. ¡¡VIVA LA PEPA!!
Procedencia: Sexo: Registrado: 16 julio 2008
Mensajes: 18
Ubicación: Donosti
Publicado:
Jue, 19 Ago 2010 3:54 PM
Hola Frioacero, gracias por tu relato, la verdad es que leyendolo se me han puesto los pelos com escarpias, me ha dado un poco de envidia tambien, un paisano y mis colegas de la infanteria de marina "escabechando" ingleses "atutiplem" que tiempos aquellos, por desgracia no estoy de acuerdo contigo en que algun dia se le hara justicia, no se nos olvide que esto es España...
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